S?bado, 05 de julio de 2008


Winston Churchill dijo una vez que él prefería relacionarse con la iglesia como un arbotante: La apoyaba desde afuera. (Un arbotante es un apoyo externo que refuerza las paredes de las antiguas catedrales). Intenté esa estrategia por un tiempo, después de llegar a creer la doctrina cristiana sinceramente y de comprometerme con Dios.

No estoy solo en esto. Son menos las personas que asisten a la iglesia los domingos que las que afirman que siguen a Cristo. Algunas se sienten estafadas por alguna experiencia anterior. Otras simplemente «no sacan nada de la iglesia». ¿Para qué molestarse?

Hoy, apenas podría imaginar mi vida sin la iglesia. La iglesia ha llenado una necesidad en mí que no puede satisfacerse de ningún otro modo. Un líder de la iglesia primitiva escribió: «El alma virtuosa que está sola . . . es como el carbón encendido que está solo. Más que calentarse, se enfriará».

El cristianismo no es una fe puramente intelectual e interna. Sólo puede vivirse en comunidad. A un nivel profundo, percibo que la iglesia contiene algo que necesito desesperadamente. Siempre que abandonaba la iglesia por algún tiempo, descubría que era yo quien sufría. Mi fe se marchitaba, y la costra que era la coraza del desamor crecía sobre mí, cubriéndome. Más que calentarme, me enfriaba.

Y así, mis andanzas lejos de la iglesia siempre me traían de vuelta a ella. -PY

La iglesia no es un círculo selecto para unos cuantos, sino un centro espiritual abierto para todos.

Tags: churchill, cristianos, iglesia, Dios, amor

Comentarios
Hola, stuve como cristiano evangelico como 7 a?os, ahora viaje y vivo con mi esposa, en casa de unos tios en el cual son mormones, y nos hablan mucho de su doctrina, pero yo estoy convencido que sstan mal. quisiera por favor que me escriban algunas citas
Publicado por ALBERT
Martes, 06 de octubre de 2009 | 20:38