Martes, 03 de junio de 2008



Por Mario Escobar
Introducción.
- Me cuesta mucho guardar buenas noticias.
- Gente que quiere guardarse buena noticia propio beneficio. Persona de Salamanca.
- Algunos piensan que ya habrá tiempo de decir las buenas noticias.


2. REYES 7. 3-8

3 Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? 4 Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos. 5 Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie. 6 Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros. 7 Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas. 8 Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.

1. Los menos apropiados:
- Leprosos.
- Vagabundos.
- Hambrientos.
- Ilustración: En busca del tesoro

Cierto buscador de tesoros llego un día a una cámara egipcia después de mucho tiempo de búsqueda.
En aquella cámara se encontraba un tesoro de valor incalculable que estaba contenido en un cofre que se encontraba situado en una plataforma al final de la cámara. Dicha plataforma poseía un mecanismo que cerraba la entrada y destruía la cámara si el cofre era retirado de la plataforma. El hombre sin saberlo se aproximo desesperado y tomo el pesado cofre en sus manos, al hacerlo el mecanismo se activo mientras caminaba hacia la puerta por la que había entrado y veía como esta lentamente se cerraba antes sus ojos. El peso del cofre lo hacia andar muy lento lo que hacia imposible que lograra salir antes que la puerta se cerrara. Tenía que decidir entre tener el cofre y salvar su vida.
Muchas personas se encuentran actualmente en esta situación solo que no saben que ese cofre les puede hacer perder la vida. Jesús nos da el tesoro mas preciado que podamos tener decidámonos por Él.
A veces hay que elegir entre lo bueno y lo mejor. ¿Por qué tenemos que elegir? ¿Soy yo responsable de la vida de los demás?
2 Reyes 6. 8, 24-33
 8 Tenía el rey de Siria guerra contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar estará mi campamento. 9 Y el varón de Dios envió a decir al rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar, porque los sirios van allí. 10 Entonces el rey de Israel envió a aquel lugar que el varón de Dios había dicho; y así lo hizo una y otra vez con el fin de cuidarse.
 24 Después de esto aconteció que Ben-adad rey de Siria reunió todo su ejército, y subió y sitió a Samaria. 25 Y hubo gran hambre en Samaria, a consecuencia de aquel sitio; tanto que la cabeza de un asno se vendía por ochenta piezas de plata, y la cuarta parte de un cab de estiércol de palomas por cinco piezas de plata. 26 Y pasando el rey de Israel por el muro, una mujer le gritó, y dijo: Salva, rey señor mío. 27 Y él dijo: Si no te salva Jehová, ¿de dónde te puedo salvar yo? ¿Del granero, o del lagar? 28 Y le dijo el rey: ¿Qué tienes? Ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío. 29 Cocimos, pues, a mi hijo, y lo comimos. El día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comámoslo. Mas ella ha escondido a su hijo. 30 Cuando el rey oyó las palabras de aquella mujer, rasgó sus vestidos, y pasó así por el muro; y el pueblo vio el cilicio que traía interiormente sobre su cuerpo. 31 Y él dijo: Así me haga Dios, y aun me añada, si la cabeza de Eliseo hijo de Safat queda sobre él hoy. 32 Y Eliseo estaba sentado en su casa, y con él estaban sentados los ancianos; y el rey envió a él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese a él, dijo él a los ancianos: ¿No habéis visto cómo este hijo de homicida envía a cortarme la cabeza? Mirad, pues, y cuando viniere el mensajero, cerrad la puerta, e impedidle la entrada. ¿No se oye tras él el ruido de los pasos de su amo? 33 Aún estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía a él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué he de esperar más a Jehová?

 


2. Un mundo que perece:

- La ciudad estaba asediada.
- La ciudad estaba sin esperanza.
- La ciudad estaba hambrienta.
- Su fin estaba próximo.
- Ilustración.
¿Quién podría salvarla?

3. No estamos haciendo bien:
Excusas:
- Los leprosos somos despreciados por todos.
- Nadie nos va a hacer caso.
- Nos matarán si nos acercamos a la ciudad.
- Disfrutemos un poco de lo que tenemos
Ilustración: Hu-Song, filósofo de Oriente, contó a sus discípulos la siguiente historia:

"... Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada. Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó".

Uno de los discípulos preguntó a Hu-Song:

"Qué nos enseña, maestro, este relato?"

Hu-Song contestó:

"Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer."

- Hoy es día de Buena Nueva.
- Nosotros callamos.
- Y si esperamos... nos alcanzará nuestra maldad.
- Su mensaje fue escuchado y la ciudad se salvó.

CONCLUSIÓN.
 ¿Hoy es día de Buena Nueva?

 ¿Nosotros callamos?

 ¿Podemos seguir esperando?

 

 


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