Mi?rcoles, 28 de junio de 2017


1.     Introducción:

  • Filipenses 1: 6
  • Este deseo de Pablo hacia los creyentes en Filipos nos expresa un principio vital para nuestra vida. Estamos en construcción pero en ese proceso tenemos por cierto que Dios está trabajando para que la obra que se ha empezado se pueda terminar.
  • Nuestra vida es como una construcción: casa o edificio. Comienza por un terreno vacío (nuestra vida) y supuestamente un plan para elaborar la construcción (nuestras decisiones), son necesarios unos materiales y finalmente tenemos el resultado.
  • Es un proceso largo, que no termina diríamos porque una vez terminada la construcción empieza el amueblarla, luego las reparaciones y las reformas porque ya no nos gusta como estaba al principio (programas de reformas en la TV).
  • Necesitamos una casa, un lugar para vivir. Que también significa un refugio y lugar de descanso. Si todo está bien en esa casa podemos disfrutar del descanso pero si hay algo que está mal (goteras, humedades, inundaciones&hellipGui?o se convierte en un quebradero grande de cabeza.
  • Mateo 7: 24 al 28.
  • En esta parábola Jesús nos enseña que podemos construir nuestra casa (vida) sobre un fundamento sólido o sobre uno que no lo es. El fundamento sólido requiere de mayor trabajo pero la casa es más firme. Construir sobre la arena es más fácil pero la construcción no tiene resistencia y cae ante cualquier contratiempo.
  • Al principio los hombres vivían en casas hechas de ramas, luego de madera y piedra, luego de mezclar la propia tierra (adobe), con el paso del tiempo llegaron los primeros elementos que permitieron grandes construcciones (hormigón y acero). Hoy en día es posible construir hasta edificios que se retuercen porque se han desarrollado nuevos materiales (fibras y vidrios resistentes) que permiten construir cualquier cosa que se nos ocurra.
  • Hace falta un gran esfuerzo para construir, pero ¿y para destruir? Solo hace falta dejar pasar el tiempo y darnos a la desidia. Vemos como una construcción es tomada por la maleza y empieza a deteriorarse hasta llegar a la ruina.
  • Podemos observar fácilmente el proceso de destrucción en las zonas de guerra (Siria) pero también cuando hay voluntad aún en zonas totalmente devastadas la reconstrucción es posible.

2.     Desarrollo:

2.1.Construyendo en lo individual y en lo colectivo.

  • 1ª Corintios 3: 10 al 23.
  • En este texto Pablo comienza indicando a los Corintios que forman parte de la misma obra, la iglesia, que todos los que participan en ella tienen un propósito en común (tanto él como Apolos) siempre y cuando se edificase de forma correcta. Conforme avanza el texto, como hemos leído también podemos entender que habla de la vida personal de cada uno.
  • Vs. 11: El fundamento (los cimientos de la casa) están claros. Cristo es el fundamento (su existencia real desde la eternidad, su muerte expiatoria, su salvación por gracia y la vida eterna por creer en Él).
  • Si no tenemos ese fundamento en nuestra vida, la construcción puede ser muy bonita por fuera pero la base está condenada a la destrucción.
  • Te invito esta mañana a que si no es ese el fundamento de tu vida, te replantees una reforma radical (arrepentimiento), hay tiempo para ello.
  • Vs. 12: Sobre ese fundamento podemos poder dos tipos de materiales:

a)     Oro, plata y piedras preciosas: materiales nobles que no perecen

b)     Madera, heno y hojarasca: materiales que se destruyen fácilmente

Los primeros son duraderos pero su precio es caro, los segundos son baratos pero su resistencia es mínima.

  • ¿Qué significan estos materiales? Colosenses 3: 1 y 2 y 2ª Corintios 4: 18.
  • ¿Sobre qué estamos construyendo nuestra vida?
  • ¿A qué nos estamos dedicando?
  • Hageo 1: 2- 15.
  • El pueblo que había llegado del exilio de nuevo a Jerusalén se había dedicado a construir cada uno su propia casa y habían dejado para “luego” la casa de Dios.
  • Pensaban que trabajando así lograrían un bienestar para su vida.
  • Pero curiosamente el resultado fue otro, no obtenían resultado de su trabajo.
  • ¿Por qué? No estaban siguiendo el orden divino de construcción.
  • Si me ocupo de la construcción colectiva (iglesia) en primer lugar, lo personal vendrá como consecuencia, nunca al revés.
  • El proceso de construcción de las ciudades en la época de la expansión por el lejano Oeste en EEUU era al revés, primero las propias casas y luego los lugares comunes. Es lo lógico, pero no lo que Dios enseña para nuestra vida.
  • ¿A qué construcción estamos dedicando nuestros esfuerzos? ¿Qué resultados recibimos?

2.2.Evitando la ruina y la destrucción.

  • Romanos 14: 19 al 15: 6.
  • Hasta ahora hemos hablado de construcción pero también existe la destrucción.
  • ¿Cómo podemos destruir la iglesia? Con los pleitos y enemistades.
  • Al ser personas diferentes los conflictos son inevitables. Lo que son evitables son sus consecuencias.
  • ¿Cómo remedio la destrucción en la iglesia? 15: 2. Buscando el bien de los demás (en lo que es bueno, no en lo pecaminoso) por encima del mío propio.
  • Vs. 5 y 6: Esa es la respuesta divina a la posible destrucción.
  • Podemos ser agentes de construcción o de destrucción también en la iglesia.
  • 2ª Corintios 6: 16 al 7: 1
  • Somos el templo de Dios y tenemos que cuidarlo como corresponde.
  • El mayor agente de destrucción para mi vida es el pecado. No importa el tamaño que yo quiera ponerle, si dejamos que entre en nuestra vida puede provocar un daño tremendo o incluso la destrucción total.
  • Ejemplo del daño de las termitas a un edificio. El daño puede pasar desapercibido pero cuando se hace evidente ya es de gran alcance.

2.3.Reconstruyendo lo destruido.

  • Amós 9: 13.
  • Pero no podemos dejar el tema así sin tratar la reconstrucción.
  • Al principio hablábamos de que cuando ese proceso sucede incluso nos parece que el lugar es otro.
  • Es posible la reconstrucción para Dios.
  • Así lo hizo con su pueblo como ejemplo de la misericordia (nuevas oportunidades) con que nos trata.
  • No importa el estado de ruina en que estés o creas estar Dios tiene un maravilloso poder de restauración que tú puedes descubrir.

3.     Conclusión.

  • 1ª Corintios 1: 8
  • Construyamos nuestra vida sobre el mejor fundamento (Cristo), con los mejores materiales (Palabra) y con la mejor ayuda (Espíritu Santo).
  • Ayudemos a construir a los que tenemos alrededor, es cosa nuestra también.
  • No dejemos que el pecado nos destruya.
  • La reconstrucción en las manos de Dios es posible.
  • Oración.

Publicado por manuelsanchez @ 16:41  | Predicaciones
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