Lunes, 27 de julio de 2015

“¿TE ACUERDAS?”

  1. 1.       Introducción:
  • 2 Samuel 22.
  • Este Salmo que escribió David y tenemos en el libro de Samuel es muy similar al Salmo 18. Es una celebración de la respuesta de Dios a la súplica de liberación de David.
  • Este Salmo pudo haber sido compuesto tal y como dice el texto en el mismo momento en que David recibió esa victoria definitiva sobre los que le perseguían encabezados por el mismo Saúl pero sin duda son unas palabras que recuerda al final de su vida, por eso están en esta porción del libro de Samuel.
  • Con ello David nos transmite una enseñanza muy importante, Él se acordaba de que había sido Dios quién le había dado la victoria y por lo tanto el reino y si había podido conseguir todo lo que había logrado en su vida era gracias a que Dios había estado a su lado y había intervenido a su favor.
  • Hemos oído hablar de la palabra “amnesia”. Describe una enfermedad que consiste en una pérdida o bien temporal o bien definitiva de la memoria. Los que la sufren viven un gran desconcierto porque por mucho que lo intenten no logran recordar acontecimientos fundamentales de su propia vida.
  • ¿Tenemos nosotros amnesia? ¿Se nos han olvidado todas las cosas maravillosas que Dios ha hecho en nuestra vida?
  • Es un tremendo ejemplo el que nos da David, ni la paz que gozaba al final de sus días ni la prosperidad de la que disfrutaba le apartaron de reconocer que todo lo que tenía se debía a la intervención de Dios.
  • En estos días de descanso me ha ocurrido una cosa curiosa es que he soñado y/o recordado momentos de mi pasado que hacía tiempo no me venían a la mente. Lo he achacado a que de verdad han sido unos días de desconexión y la mente ha viajado con libertad. Meditando sobre ello recordaba como en todos esos momentos de mi vida Dios ha acudido en mi socorro y me ha librado.
  • ¿Puedes decir tú lo mismo? Seguro que sí.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Dios como refugio y agente de nuestra liberación.

  • 2 Samuel 22: 2 y 3.
  • En estos primeros versículos descubrimos la relación tan estrecha que David tenía con Dios y le lleva a exclamar que es “su”. Dios pasa de un plano trascendente a un plano absolutamente real en su vida.
  • ¿Has descubierto a Dios como algo tuyo?
  • Vs. 2: Dios es su roca, su fortaleza, su libertador.

a)      Roca: Implica la idea de refugio, el sitio donde nos sentimos seguros. Igual que en el campo buscamos una roca para sentarnos y reponer fuerzas.

b)      Fortaleza: El sitio donde él se podía proteger de todas las amenazas externas.

c)       Libertador: Este término lo hemos asociado generalmente a caudillos que han liderado a naciones o comunidades en momentos determinados, pero Dios es el que había mostrado  a David la liberación de todos aquellos que le perseguían.

  • Vs. 3: Mi escudo, mi refugio.

a)      Dios que le protege.

b)      En Dios puede cobijarse en medio de la tempestad.

c)       Todo esto llevó a David a poner su confianza en Dios.

  • Es cierto que ninguno de nosotros va a ser Rey, ni edificar ninguna ciudad en un sentido real pero quizá si lo hagamos en un sentido espiritual. Por lo tanto la vida, experiencia y conclusiones de David pueden ser igual en nuestras vidas.
  • ¿Crees que Dios es tu refugio? Al que puedes acudir cuando necesitas un lugar donde descansar y protegerte.
  • ¿Confías en que Dios puede librarte de lo o los que te asedian?
  • Vuelve por unos momentos tu vista al pasado y recuerda cómo te ha librado Dios.

2.2. Dios interviene poderosamente a nuestro favor.

  • 2 Samuel 22: 7 al 18.
  • En estos versículos tenemos una descripción grandilocuente de cómo Dios se movió para actuar a favor de David.

a)      Vs. 7: Dios oye nuestro clamor, no está sordo y responde con acciones.

b)      Vs. 8: Se conmovió la tierra porque a Dios no le agradaba la injusticia a la que estaba siendo sometido David.

c)       Vs. 10: Dios inclinó los cielos y descendió para comenzar una intervención.

d)      Vs. 13: Su presencia se mostró de forma refulgente.

e)      Vs. 15: Envío flechas y relámpagos contra sus enemigos.

  • Más allá de unos recursos poéticos para definir la acción de Dios está refiriéndose a que Dios con la “plenitud” de su poder actuó a favor de David.
  • A veces pensamos que Dios actúa de forma diferente. Sabemos que ejerció su poder con grandiosidad en el pasado: creación, liberación de Israel de Egipto, milagros y resurrección del Señor, pero pensamos que cuando tiene que intervenir a nuestro favor lo va a hacer en una escala menor pero esa conclusión no es correcta.
  • Cuando Dios decide intervenir en nuestro favor lo hace con “todo” su poder, no con una pequeña porción del mismo.
  • Efesios 1: 19 y 20.
  • Efesios 3: 20.
  • La intervención de Dios a nuestro favor es grandiosa, no la subestimemos.

2.3. Dios recompensa nuestra actitud.

  • 2ª Samuel 22: 21 al 28.
  • David expresa que esa acción de Dios está ligada a una determinación en su propia forma de vivir.
  • Esta es una verdad muy claramente expresada en la Palabra.
  • 1ª Corintios 3: 8 y 14
  • Mateo 16: 27
  • La recompensa de Dios tiene su máxima expresión en la vida eterna que recibiremos por gracia pero su recompensa empieza también aquí y ahora.
  • Puedes estar seguro de que Dios ve tu actitud si es de limpieza, humildad y servicio y te va a recompensar por ello.
  1. 3.       Conclusión.
  • David en los momentos finales de su vida, se acordaba de que era Dios el que le había librado y hecho posible su reinado y victorias.
  • ¿Te acuerdas de cómo Dios te ha librado en el pasado?
  • Recuérdalo para renovar tu confianza y seguir adelante con seguridad.
  • Oración.

Tags: recordar, memoria, agradecimiento, liberación, refugio, poder, recompensa

Publicado por manuelsanchez @ 12:51  | Predicaciones
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