Viernes, 10 de abril de 2015

            LO QUE CUBRE (Por Kevin Prevost)                                    Casa de Oración, Retiro 7-mar-2015

 

Prov. 4:23: “Sobre toda cosa guardada, guarda (protege) tu corazón; porque de él mana la vida.” 

 

 El ♥ (espíritu) es el pozo de donde fluye la vida de Dios en nosotros, donde nuestra carne también tiene su influencia. 

 

Lo que recibimos de Dios, su vida, gracia, poder, palabras, lo recibimos en nuestro ♥.  Lo que nos entra de Dios nos bendice, nos da vida, y luego sale de nuestro ♥ para bendecir a otros.   Dios está muy atento a  lo que hay en nuestro corazón, porque de él mana la vida. También nosotros tenemos que aprender a estar atentos a lo que mora en nuestro corazón porque afecta a todo nuestro ser (mente, emociones, cuerpo) y afecta a lo que fluye de nosotros.

 

Alcoy, el agua sabe muy bien y parece agua pura pero hay algo en el agua que no se nota bajo condiciones normales.  Pero cuando esta agua  está puesta al fuego en el serpentín de una caldera, el calor hace que la cal se solidifique y se pegue a los tubos. La cal va acumulándose el serpentín y termina impidiendo la entrada y salida del agua. Chorrito de agua. Desmontar el serpentín cada año para limpiarlo.  Una vez que la cal  haya solidificado no sale fácilmente, es muy dura y requiere algo como agua fuerte para quitarla del serpentín.

 

Lo curioso es que mientras el agua no está  puesta a prueba por el fuego, parece limpia y pura. Pero puesta al fuego se manifiesta lo que hay dentro del agua.

 

Hay una frase en 1 Tes.2.4 Dios que prueba nuestros corazones.  Solo Dios sabe todo lo que hay en el .  Cuando nuestro ♥ está puesto a prueba por los muchos variantes de fuegos, entonces es cuando se manifiestan las impurezas que hay en ello.  Al ver las impurezas, Dios quiere que le clamemos “Ayúdame a guardar mi corazón.”

 

  1. Algo que nos ayuda a guardar el corazón.   Col. 3.12-15  hablé de esto la primera vez que estuve con vosotros, pero como tarda años en asumir esta de verdad, lo veremos un poco más.

 

 Se usa el versículo 15 como una manera de discernir la voluntad de Dios para nuestras vidas.

 

El versículo no fue escrito con este propósito.  Mira al contexto, vestíos de misericordia, humildad, mansedumbre, paciencia, soportándoos, perdonándoos, 14 vestíos de amor.  Entonces, la paz de Dios es como un indicador, una aguja en el ♥ que indica el nivel del amor de Dios que hay en nosotros.  Cuando hay una falta de amor, hay una falta de paz.

 

Cuando el amor de Dios gobierna en el ♥, hay paz.  Cuando hay una falta de paz, eso indica que hay una falta del amor de Dios.  Si no tomamos medias para remediarlo, el ♥ se va a endurecer como la cal se endurece.  Esto va a impedir el fluir de la gracia de Dios, la presencia de Dios, el gozo de Dios, entrando y saliendo de nosotros. La cal endurecida impide la entrada del agua también, no solamente la salida.  Y no será la culpa de las personas que nos hicieron daño (que difícil es asumir esta verdad).  La cal es nuestro yo.

 

1.  EL PROFESOR  Un profesor me preguntó: ¿Con quién vas a trabajar en España? “No vamos a trabajar con nadie, vamos a estar en Barcelona.” Su semblante cambió, se puso muy serio y se marchó.  Lo que le dije le sonaba como rebeldía.  Los nuevos misioneros siempre tienen un supervisor sobre ellos. Teníamos un supervisor pero no trabajábamos con él. Él vivía en Madrid y nosotros en Barcelona y le entregábamos un resumen de nuestras actividades cada mes.

 

Aquel profesor llamó a un misionero en España para contárselo, y este misionero llamó a la misión en América. Yo no sabía nada de esto.  Hasta que…

 

Dos semanas después de la charla con aquel profesor, recibí una llamada de la oficina de la misión mundial, del segundo en mando.  “Hemos recibido una llamada de España, y no quieren gente como tú en España.  Quiero que sepas que vas a estar sometido a tu supervisor o no irás”   “Parece que hay un malentendido, eso no es un problema para nosotros”.  Vale, que lo sepas, Adiós. 

 

Lo que me hizo fue injusto, me juzgó sin tener los detalles de mi misión. (Sé lento en juzgar a los demás).   Eso dolía, estaba en la lista negra de la misión antes de salir de América.  Estaba yo marcado como rebelde antes de hacer nada.  Fui tratado injustamente y eso dolía.

 

Vamos a ver la ofensa, la injusticia como un cactus.  Te pincha y quita tu paz.  (Asiento de suegra) algo incómodo en el ♥.   

 

Yo sabía que por la falta de paz en mi ♥ (el indicador) que yo tenía un problema.   Tenía como un pequeño cactus en mi ♥  durante años. Cuando alguien hablaba bien de él, solo podía pensar en el daño que me hizo, el cactus me pinchaba, quitaba mi paz.

 

Intentaba guardar mi ♥, quería tener paz pero no era posible lograrlo. Clamaba al Señor mucho acerca de esto. “Sé que el problema está en mí, pero no lo puedo resolver.”

 

El Día de Expiación A.T.  En el Tabernáculo y después en el templo. En el lugar santísimo estaba El Arca de testimonio, había un querubín de oro en cada extremo de la tapa mirándose.  La cubierta del arca se llamaba el propiciatorio o trono de gracia, (Ing. Asiento de misericordia). El sumo sacerdote hacía expiación por los pecados del pueblo por cubrir el propiciatorio con sangre de un cordero. Así Dios perdonaba al pueblo.  Heb. Expiar, o perdonar = cubrir y pacificar.   El perdón cubre y pacifica la ira.

 

 “Kevin- cubre el pecado que del profesor.”  El cubo

 El perdón cubre la ofensa, la injusta, ya no te pincha,  y el dolor desaparece.   El cactus no es la ofensa que no pincha, el cactus es nuestra falta de amor, falta de perdón.

 

No cabe duda que las injusticias nos duelen mucho   Por ej. En el caso de un Divorcio- uno se siente rechazado, o tu pareja ha sido infiel, tremendo dolor) “Cuanto daño me ha hecho, cuanto me ha hecho sufrir” Es verdad, duele muchísimo.  Pero la falta de perdón, la falta de amor, es lo que mantiene vivo ese dolor en el corazón, mantiene el cactus destapado.   El amor cubre la ofensa y el dolor desaparece. El cactus no desaparece y sabes lo que te hizo pero no te duele pensar en ello, está cubierto.

 

Parece mentira que un dolor tan fuerte pueda desaparecer, pero desaparece 100% por el perdón.  No estamos hablando de perdón y de amor humano, es el amor de Dios lo que cubre el pecado. Como solamente la sangre de Cristo puede cubrir el pecado, solamente el amor de Dios puede cubrir, perdonar 100%.

 

1 Pedro 4:8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor (ágape- amor de Dios); porque el amor (de Dios)  cubrirá multitud de pecados.    El amor de Dios en nosotros puede cubrir hasta la infidelidad, hasta el    _  ______ (rellena tú el blanco túGui?o.

 

Dios no nos manda a perdonar por la fuerza de la carne. Nos manda a perdonar por medio de su fuerza, de su amor.

 

Pero no podemos esperar recibir su gracia, su ayuda, su amor, para perdonar a otros sino estamos dispuestos a negar nuestro yo.

 

El amor humano no cubre muy bien los pecados cometidos contra nosotros.  El perdón humano suena así:

 

“Señor quiero perdonarle, quiero tener en paz, pero quiero guardar el derecho de hablar mal de él de vez en cuando, porque merezco un poquito de venganza, pues Señor tú mismo sabes cuánto daño me ha hecho.” 

 

“Estoy dispuesto a perdonarle pero tiene que pedírmelo primero”

“Le he perdonado, pero no quiero verle ni pintado” 

“Le perdono pero no quiero ir en el mismo coche con él.”

“Si ella va a la fiesta, yo no voy.”

 “Si él se sienta en este lado de la iglesia, tú te sientas en el otro lado.” 

 

No vamos a recibir su poder para perdonar a otros si no estamos dispuestos a negar nuestro yo.

 

 

Prov. 4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda (protege) tu corazón; Porque de él mana la vida.   

Esto requiere  un esfuerzo de tu parte, clámale en oración hasta que recibas lo que necesitas para amar y perdonar. La cal solidificada no sale fácilmente, clama a Dios hasta que tengas completa paz y el cactus 100% cubierto, no te pincha ni en lo más mínimo.

 

No perdonar es como tener a alguien por el cuello.  ¿A quién tienes por el cuello?  ¿Tienes a Dios por el cuello porque no hizo lo que tú esperabas? ¿Cuándo vas a soltarle y perdonar?   ¿Cuánto tiempo vas a dejar descubierto el cactus en tu ♥ haciéndote daño?

 

Sabes que el cactus no crece, la ofensa cometida contra ti no crece.  El dolor en el ♥ si crece por no perdonar, por no cubrir la ofensa. Es la raíz de amargura que sigue creciendo y contaminando tu vida. 

 

No cabe duda que lo que te hizo duele mucho y no merece tu perdón.  Como tú no mereces el perdón de Dios.  Esto es misericordia, es amor.

 

Es tu responsabilidad guardar tú ♥, colabora con Dios, vístete de su amor.  Verás como el amor de Dios cubre y quita el dolor 100%.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Tags: perdón, amor, ofensa, misericordia, corazón

Publicado por manuelsanchez @ 18:50  | Predicaciones
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