Domingo, 07 de diciembre de 2014

“CIUDADANOS DEL CIELO”

  1. 1.       Introducción:
  • Hechos 22: 22- 29.
  • Este primer incidente en la detención de Pablo en Jerusalén nos muestra muchas cosas pero en esta mañana nos detendremos en primer lugar en que Pablo era ciudadano romano.
  • Eso le daba una serie de privilegios que no tenían el resto de personas que vivían en los lugares donde el Imperio Romano gobernaba. Como hemos podido leer tenía el derecho a ser juzgado antes de recibir un castigo y como también hizo Pablo poder apelar al propio César.
  • Uno se convertía en ciudadano romano por haber nacido en Roma y con el tiempo se fue extendiendo a las diversas ciudades que conquistaba el imperio, también se podía comprar con una gran suma de dinero.
  • Entre los privilegios estaban: votar en las asambleas, ser elegido para un cargo público, hacer contratos legales, tener propiedades, inmunidad en ciertos impuestos, derecho a un juicio y acudir a los tribunales, no ser condenado a a muerte (excepto en caso de traición), etc…
  • Hoy en día el concepto como tal persiste y depende del país donde uno sea ciudadano hace que tenga unos derechos u otros. Ser hoy en día ciudadano de España nos hace también ciudadanos de la Unión Europea y eso supone entre otras cosas ser tratado de una forma preferente en muchos países.
  • Oímos todavía en algunas películas como algunos protagonistas dicen: “soy ciudadanos americano…”lo que supone ten cuidado con lo que me vas a hacer.
  • Es el nombre de un partido político y da nombre a un programa de radio que pretenden hablar y acercarse a nosotros como personas “normales”.
  • Filipenses 3: 17- 4: 1.
  • Pablo escribe a los filipenses comparándose con algunos que usan el evangelio en provecho propio y dice que él nunca ha buscado lo material porque es “ciudadano del cielo”.
  • La esperanza de Pablo no estaba puesta en los bienes materiales ni en la comodidad sino en anunciar el evangelio a muchos y obedecer a Dios.
  • ¿Dónde está nuestra esperanza?
  • ¿De dónde somos ciudadanos?
  • Actualmente en el mundo global está en cierta moda el término “ciudadanos del mundo”, pues bien nosotros estamos llamados a ser “ciudadanos del cielo.”
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Esperanza/ Herencia eterna.

  • Filipenses 3: 20.
  • Somos ciudadanos del cielo cuando tenemos presentes cual es nuestra esperanza, recibir a Jesús cuando Él vuelva.
  • Hechos 1: 11. El Señor volverá y esa vez será para juzgar a todos los hombres. En ese día recibiremos la recompensa que su gracia nos ha proporcionado.
  • Mateo 25: 1- 13: Hasta que esa venida sucede hemos de mantenernos alertas, porque cuando menos lo esperemos sucederá.
  • 1ª Corintios 15: 50- 58. En este texto Pablo nos enseña que nuestro cuerpo será transformado y en ese momento la victoria sobre la muerte alcanzara su máxima expresión. Esta victoria es gracias a Cristo y debe alentarnos para no cejar en nuestro empeño por proclamar su evangelio y obedecer su palabra.
  • En un entorno de materialismo e inmediatez debemos levantar nuestra mirada a lo espiritual y lo eterno. Lo que hacemos, vivimos y anhelamos va más allá del tiempo presente y se proyecta hacia la eternidad.
  • Hebreos 9: 15. Gracias al sacrificio redentor de Cristo recibiremos una herencia absolutamente incomparable.
  • Ocurre que esta es una promesa diferida, trabajamos ahora y la recibiremos luego (como puede ser la nómina a fin de mes). Muchas veces esperamos ver ahora esta recompensa y no es el tiempo todavía de recibirla.
  • Anécdota de Chesterton: ¿A dónde voy? 
    Cuentan de Chesterton que era muy despistado. En una ocasión, viajando en tren, el revisor le pidió el billete. Él empezó a buscarlo por todos los bolsillos y no lo encontraba. Se iba poniendo cada vez más nervioso. Entonces el revisor le dijo: "Tranquilo, no se inquiete, que no le haré pagar otro billete". "No es pagar lo que me inquieta –repuso Chesterton– lo que me preocupa es que he olvidado a dónde voy". 
  • ¿Nos pasa a nosotros lo mismo? O por el contrario sabemos a dónde vamos.

2.2. Misión de eternidad.

  • 2ª Corintios 5: 18 al 6: 2.
  • El deseo de Dios es que el hombre esté cerca de Él, por eso envió a su Hijo para que la separación se terminara y comenzase la era de la reconciliación.
  • Somos los embajadores, enviados de Dios a este mundo a proclamar el mensaje de salvación y reconciliación. Que los hombres abandonen su pecado de orgullo y egoísmo y se acerquen con humildad a Dios para recibir su perdón.
  • Ahora, como concluye Pablo es el día de salvación. Este es el tiempo de anunciar el evangelio de todas las formas posibles, en todos los lugares y a todas las personas.
  • Esa y no otra es nuestra principal misión.
  • ¿Cuánto tiempo le dedicamos a esta misión?
  • ¿Hacemos de esta misión el propósito de nuestra vida?
  • En el mundo de la inmediatez esta misión abarca toda nuestra vida.
  • Ser embajador conlleva además la responsabilidad de aquello que se representa y nosotros somos los representantes de Dios en este mundo, ¿cómo nos deben conocer? Juan 13: 35.
  • Tenemos una misión eterna, celestial y un modo de llevarla a cabo (con amor).

2.3.  Armas celestiales

  • Efesios 6: 10- 20. En especial vs. 13, estas armas las debemos usar para “resistir hasta el fin.”
  • Además conforme a lo visto con anterioridad: una esperanza eterna y una misión de eternidad para llevar esto a cabo necesitamos unas armas celestiales (espirituales).
  • La lucha en la que estamos inmersos si estamos con involucrados en nuestra misión de eternidad es de carácter espiritual. Debemos enfrentarnos a ella equipados en lo espiritual de lo contrario seremos derrotados.
  • Debemos usar:

a)      La verdad (vs. mentira)

b)      La justicia (vs. injusticia)

c)       El evangelio de la paz (vs. lucha)

d)      La fe (vs. desconfianza)

e)      La salvación (vs. condenación)

f)       La palabra de Dios (vs. la ley del egoísmo)

g)      La oración (vs. separación de Dios)

  • Si vamos a la batalla con esas armas y no otras venceremos.
  • Anécdota de la estrategia de Rommel en la Segunda Guerra Mundial: “También se cuenta de que en combate solía atar a los camiones y demás vehículos objetos con el objetivo de que al arrastrarlos por la arena crease un inmenso cortina de arena con el doble objetivo de aparentar mayor número de unidades del que en realidad era y por otra crear confusión en el enemigo. “
  • No necesitamos aparentar que tenemos unas armas poderosas, ya las tenemos y debemos usarlas convenientemente.
  1. 3.       Conclusión.
  • Para afrontar nuestro diario vivir con la convicción y las fuerzas necesarias debemos reforzar nuestra pertenencia a un proyecto celestial, que se desarrolla principalmente en lo espiritual.
  • ¿Dónde estamos mirando? ¿Arriba o abajo?
  • Miremos arriba para conducirnos correctamente mientras estemos aquí.
  • Oración.

Tags: ciudadanos, esperanza, herencia, celestial, embajadores, misión, armas

Publicado por manuelsanchez @ 18:57  | Predicaciones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios