Viernes, 25 de abril de 2014

“ACEPTANDO LA REPRENSIÓN”

  1. 1.       Introducción:
  • Salmo 139: 23 y 24.
  • Estas palabras dirigidas por David a Dios en oración nos muestran el carácter de un hombre muy inteligente. El título de la Biblia plenitud a este salmo es: “Dios conoce perfectamente al ser humano.” Esta es una gran verdad, Dios conoce todo de nosotros a un nivel más íntimo que nosotros a nosotros mismos. Por eso es muy inteligente someterse al examen del que mejor nos conoce.
  • Pero, ¿aceptamos ese examen?
  • Proverbios 14: 12. Nuestra forma de ver la vida y en concreto la nuestra propia no es una norma infalible, estamos expuestos a equivocarnos y mucho. Por lo tanto necesitamos corrección en nuestra vida. Esto es necesario y saludable.
  • Pero también es un aspecto muy difícil, nuestro orgullo se revela cuando alguien nos dice algo que hacemos mal y rápidamente vienen las excusas a nuestra mente.
  • ¿Cuándo fue la última vez que alguien te dijo que estabas haciendo algo mal y no te sentó mal?
  • Proverbios 15: 32: “El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma, más el que escucha la corrección tiene entendimiento.”
  • Hebreos 12: 11. Nunca nos gusta pero es muy provechosa.
  • La disciplina funciona desde que somos muy pequeños: anécdota de Manuel cuando era pequeño y el método del duérmete niño.
  • Cuando vemos este aspecto desde la edad adulta hacia los niños todos lo entendemos  y asumimos, pero esta disciplina no termina con la edad adulta.
  • ¿Cómo nos sometemos al examen de Dios?
  • Cuando pasamos tiempo continuadamente en oración Dios pone su mente en nosotros y empezamos a comprender lo que está mal y sobre todo su Palabra nos muestra lo que hay en nosotros que no es correcto.
  • En ocasiones en nuestra vida saltan alarmas:

a)      Anécdota del lavavajillas y el indicador de abrillantador y sal.

b)      Anécdota de la avería en el coche con el sistema de escape.

c)       En nuestra vida suelen ser: pérdida de gozo, pérdida de la paz.

  • En esta mañana veremos:

a)      Un ejemplo de los que no aceptaron la reprensión

b)      Un ejemplo de alguien que aceptó la reprensión

c)       Algo sobre lo que debemos reflexionar y examinar nuestra vida

  1. 2.       Desarrollo:

2.1.  No aceptaron la reprensión.

  • Jeremías 26.
  • Jeremías 1: 19. Desde el principio Dios advirtió a Jeremías que le estaba encomendando una labor difícil. Tenía que transmitir un mensaje de juicio al pueblo y éste no lo iba a recibir gustosamente, pero aún con eso, Dios le iba a proteger.
  • Vs 2 al 6: El mensaje era claro o hacían caso a las advertencias y obedecían la ley dada por Dios o las consecuencias iban a ser tremendas, una gran destrucción vendría sobre ellos.
  • Este es un tema podríamos decir recurrente en toda la historia del pueblo Israel y ha llegado hasta nuestros días: Dios en su misericordia nos ha dado su palabra que nos muestra el mejor camino pero nosotros nos empeñamos en no hacerle caso.
  • Vs. 7 y 8: Está claro cuál fue la reacción del pueblo. Vamos a acabar contigo o como dice el dicho: matar al mensajero.
  • ¿Nos gusta cuando nos dicen que no estamos haciendo las cosas bien?
  • ¿Examinamos esas palabras o las desechamos inmediatamente?
  • Vs. 11: Todos se reiteran en su pensamiento. Nos gusta oír promesas de bendición y bienestar pero no de corrección y exhortación.
  • Vs. 13: Jeremías tiene valor para repetir otra vez el mensaje de Dios.
  • Vs. 24: Al final Jeremías fue librado gracias a alguien puesto por Dios, pero el pueblo pagó las consecuencias de su desobediencia.
  • Este no es el ejemplo a seguir.

2.2. Aceptó la reprensión.

  • 2ª Samuel 12.
  • En el capítulo 11 se nos narra un acontecimiento desafortunado en la vida de David. Se había fijado en Betsabé que estaba casada con Urías y David dejándose llevar por su deseo por ella le condujo a la muerte. Fue un acto reprobable.
  • Vs. 1 al 15: El profeta Natán sirviéndose de una alegoría muestra a David lo pecaminoso de su actuación y las consecuencias que iba a tener. Conflictos en su familia y la muerte del hijo que había tenido con Betsabé.
  • Vs. 13: David reconoce su pecado (actitud completamente opuesta a la anterior).
  • Vs. 16 y 17: Esta es una actitud de comprensión del error cometido. Oración y ayuno, es decir, clamor a Dios y así estuvo varios días.
  • Vs. 19 y 20: Cuando el niño murió, David concluyó su ayuno y se dirigió a adorar a Dios. Esta es una aceptación clara de que merecía lo que había pasado.
  • Esta es la actitud a imitar cuando nos señalan lo que no está bien en nuestra vida.

2.3. Perdonando a los demás.

  • 2ª Corintios 2: 5- 11.
  • Algo muy grave sucedió en la iglesia de Corinto. Se levantaron algunos que atacaron duramente a Pablo y causaron un gran conflicto en la iglesia. En sus cartas Pablo les insta a no seguir esas conductas porque no eran correctas. Pasado el tiempo y vista la reacción de la iglesia es tiempo de algo diferente: el perdón. Él lo había hecho y anima a la iglesia a seguir el mismo camino.
  • Si esto no se hace: perdonar al que ha ofendido algo se daña en nuestra vida espiritual y el enemigo gana esa batalla.
  • Los conflictos personales son continuos dentro y fuera de la iglesia. Ante ellos muchas veces reaccionamos con dureza hacia los demás con violencia, con rechazo y mantenemos esas actitudes con el tiempo. Las primeras reacciones no las podemos evitar pero si podemos evitar que se perpetúen en el tiempo.
  • ¿Te ha ofendido alguien? ¿Te has sentido herido o dañado?
  • ¿Le has perdonado o le sigues guardando todas las ofensas?
  • Si es así debes poner remedio a eso cuanto antes.
  • Mateo 6: 12, 14 y 15. Si hemos perdonado a los demás recibiremos de la misma forma el perdón de Dios. Esto es una ley divina.
  • Mateo 18: 21- 35. Esta parábola se podía resumir en la verdad del embudo. La parte ancha para mí y la estrecha para los demás. No es esto lo que agrada a Dios.
  • ¿Hay alguien a quién no has perdonado todavía? No dejes pasar este día sin hacerlo.
  1. 3.       Conclusión.
  • Dios en su amor y deseo de bienestar nos muestra lo que no hacemos bien.
  • Nuestra responsabilidad es someternos a ese examen voluntariamente y aceptar las consecuencias. Tenemos ocasión de corregirnos.
  • ¿La vamos a aprovechar?
  • No dejemos que la falta de perdón lastre nuestra vida y la de la comunidad.
  • Oración.

Tags: reprensión, examen, disciplina, perdón

Publicado por manuelsanchez @ 19:35  | Predicaciones
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