Lunes, 26 de noviembre de 2012

“VERDADERAMENTE LIBRES.”

  1. 1.       Introducción:
  • Juan 8: 31- 37.
  • En esta conversación de Jesús con unos judíos que habían creído en Él, les explica con una tremenda claridad que sólo hay un camino que lleva a la libertad auténtica.
  • Ese camino consiste en creer en Jesús y vivir conforme a sus enseñanzas. No hay otro aunque los hombres hemos buscado muchas alternativas que sólo llevan al fracaso y a la frustración.
  • Vs. 36: “Si el Hijo os libera seréis verdaderamente libres.”
  • Si pudiésemos resumir en dos palabras lo que todo hombre busca están serían: felicidad y libertad. Muchos filósofos han llegado a resumir así el anhelo que todo hombre quiere alcanzar en su existencia. El problema está cuando le damos el contenido a las mismas.
  • He visto en varias ocasiones últimamente en algunos documentales a personas que se han ido a lugares extravagantes y muy bonitos. Dicen que es allí donde han encontrado la auténtica libertad. Esto constituye un engaño bastante profundo porque lo que nos hace esclavos está en nuestro interior y de eso no podemos huir cambiando nuestra residencia.
  • Si preguntásemos a la mayoría de la gente que nos rodea si creen que son libres responderían de la misma forma que lo hicieron los judíos que escuchaban a Jesús: no somos esclavos de nadie. Y es verdad en un sentido estricto pero el hombre hoy en día está sometido a muchas esclavitudes.
  • Pero, nosotros, que hemos creído en el Hijo, ¿experimentamos esa libertad de la que habla Jesús en Juan?  O ¿seguimos esclavos?
  • La esclavitud a lo largo de la Biblia se emplea como símbolo del pecado, porque eso es lo que hace en nuestra vida (lo detallaremos más adelante).
  • El pueblo de Israel con su liberación de Egipto es un símbolo de lo que hace Jesús con nosotros. El no desea que seamos esclavos de nadie ni nada sino que disfrutemos de una libertad maravillosa que Él tiene preparada para nosotros: La Tierra Prometida.
  • Dios quiere que seamos libres:

a)      Del pecado

b)      De las preocupaciones y la ansiedad

c)       Del temor

  1. 2.       Desarrollo:

2.1. Libres del pecado

  • Juan 8: 34.
  • El pecado que llevamos en nuestra naturaleza como consecuencia del pecado original nos impulsa a la desobediencia a Dios: Romanos 3: 10- 12.
  • Ese pecado produce en efecto en nuestra vida similar al estar encadenado. No nos permite hacer lo que queremos (nuestros propósitos pueden ser buenos): Romanos 7: 14- 15.
  • Sketck de la silla que usamos cuando salimos a evangelizar.
  • Gracias a Dios, está situación se remedió con su muerte redentora, derroto la esclavitud del pecado sobre el hombre. Al creer es Cristo esa victoria también está a nuestro alcance: Romanos 6: 22- 23.
  • Esto quiere decir que no hay excusas para no vencer al pecado, no podemos escudarnos en nuestra forma de ser, educación ni en que somos débiles. Estamos llamados a la santidad y eso es porque es posible.
  • No debemos dejarnos dominar por ninguna cosa que no agrada a Dios: inmoralidad, envidia, celos, rencores, ira, etc…
  • Romanos 6: 18. Debemos pasar de esclavos del pecado a esclavos de la justicia. Hay una diferencia notable.

2.2. Libres de preocupaciones y ansiedad.

  • Mateo 6: 11.
  • Esta frase tan repetida de la oración que nos enseñó Jesús contiene una verdad trascendental para vivir una vida de libertad, ¿sabéis cuál es?
  • Desde nuestra corta perspectiva preferiríamos que Dios nos diese no el pan de cada día sino el de los próximos 20 años, así entonces seguro que dormiríamos mejor por las noches.
  • Vivimos tiempos de gran preocupación y ansiedad porque con la crisis tan brutal que estamos viviendo todo parece que está asentado sobre una fina capa de hielo que se puede romper en cualquier momento.
  • Estamos preocupados por nuestros ingresos, por nuestra familia, por los que no conocen a Dios todavía… y esto genera en nosotros una situación de esclavitud. No podemos pensar en otra cosa, vivimos de forma obsesiva esas situaciones.
  • Dios, por el contrario, quiere que vivamos dependiendo de Él y eso hacerlo día a día. La vida cristiana no es una vida de grandes momentos sino de todos los días y conocemos a Dios, sus propósitos y somos transformados por decisiones que se plasman en la vida diaria y llevan un lento proceso de maduración. LA VIDA CRISITIANA ES UNA VIDA DEL DÍA A DÍA.
  • Mateo 6: 34. No nos preocupemos por lo que no ha llegado todavía.
  • Éxodo 16. El maná que Dios dio a Israel en el desierto tenía dos condiciones:

a)      Debía ser recogido cada día: vs. 19

b)      En la medida que cada uno necesitaba: vs. 16 y 18

  • Queremos ser libres de la preocupación y la ansiedad: dependamos del “maná” de Dios de cada día.

2.3. Libres del temor.

  • Isaías 41: 13- 14.
  • Está relacionado con lo que hemos visto antes pero no es lo mismo, porque una cosa es estar angustiado por algo que no ha llegado pero ¿qué sucede cuando eso que no nos gusta nos llega?
  • Y es verdad que llega, llega el sufrimiento, el dolor, la pérdida, la enfermedad, la soledad y muchas otras tribulaciones.
  • Cuando las estamos viviendo ¿qué hacemos? ¿nos convertimos en esclavos de ellas? Con su gran cadena inmovilizan toda nuestra vida.
  • Los versículos que hemos leído de Isaías están dirigidos a un pueblo en el exilio y en el desconsuelo más absoluto.
  • ¿Cuál es el remedio para eso?

a)      Dios nos sostiene

b)      Dios nos ayuda

c)       Aunque seamos pequeños El es lo más grande

  • No vivamos esclavos del temor que el enemigo quiere que nos gobierne cuando estamos en tribulación.
  1. 3.       Conclusión.
  • La única libertad que existe se encuentra en Jesucristo.
  • Si no las has descubierto todavía no hay tiempo que perder. El principio de una nueva vida está por delante.
  • Si ya hemos entregado nuestra vida a Cristo no vivamos ni un minuto más esclavos de nada ni nadie.
  • Seamos agradecidos a Dios por este gran regalo.
  • Oración.

Tags: libertad, pecado, ansiedad, preocupación, temor, maná

Publicado por manuelsanchez @ 22:27  | Predicaciones
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios

Vivir del maná de Dios cada día cuesta en un principio pero luego te trae el beneficio de Dependencia de Dios!!

Gui?o

Gracias!!!

Publicado por Invitado
Martes, 27 de noviembre de 2012 | 22:36