Domingo, 18 de noviembre de 2012

“¿A NUESTRA MANERA?”

  1. 1.       Introducción:
  • Malaquías 1: 6- 14.
  • En este texto el Señor tiene que recriminar al pueblo y de una manera bastante dura porque en realidad creyendo servirle a Él, no lo están haciendo como es debido.
  • Vs. 8: El pueblo, encabezado por los sacerdotes habían aceptado para el sacrificio animales defectuosos. Pensaban que a Dios no le importaría, al fin y al cabo ¿no iban a ser sacrificados? Ellos pensaron que no habría ningún problema en ofrecer a Dios los animales con defecto y comerse ellos lo mejor (Levítico 1).
  • El Señor también les reprocha que lo que no hacen con la gente que les importa se lo hacen a Él, o sea le estaban menospreciando.
  • Vs. 13 y 14: Dios les recuerda que esa actitud no es aceptable. Dios se merece lo mejor.
  • El famoso cantante Frank Sinatra hizo célebre una canción titulada: “A mi manera”. En ella hace gala de que ha vivido como le ha parecido. Esta frase se convierte en una realidad cotidiana para nosotros. Hacemos las cosas a nuestra manera, ¿acaso hay otra mejor?
  • El problema radica en que llevamos esa expresión a nuestro servicio a Dios y en vez de obedecer los principios establecidos en su palabra lo hacemos como nos parece y cuando a alguien se les ocurre recriminarnos les decimos que no sabe lo complicada que es nuestra vida.
  • ¿Has reflexionado si tu servicio a Dios es el que Dios quiere o el que te parece bien ti?
  • Vivimos en la sociedad “express”. Todo es rápido, instantáneo y por definición fugaz. Lo que ayer era importante hoy no vale nada. Tenemos: comida express, noticiarios express, tintorerías express, lavadoras express, relaciones express, charlas express, sms, wasapps, mails….pero también buscamos así a Dios: queremos cultos express (estamos un ratito y esperamos saciarnos un mucho). Es eso lo que Dios quiere o lo que nosotros le hemos impuesto.
  1. 2.       Desarrollo:

2.1. ¿A quién servimos?

  • Jonás 1: 1- 3.
  • La historia de Jonás nos la sabemos de sobra. Dios le envió a la ciudad de Nínive a predicar pero como su mentalidad era nacionalista, no quiso ir allí sino que se fue hacia otro lugar.
  • Dios tuvo que tratar con él de una forma bastante “especial” hasta que entendió a quién debía predicar. Entonces lo hizo y la ciudad de Nínive recibió la salvación: Jonás 3: 10.
  • La primera pregunta que debemos responder es ¿a quién servimos?
  • El servicio a Dios está directamente relacionado con el servicio a los demás. Muchas veces pensamos que podemos servir a Dios en abstracto sin ninguna implicación con las personas que nos rodean. Esto es un gran error: “El que dice que ama a Dios y aborrece a su hermano es mentiroso” 1ª Juan 4: 20.
  • ¿A quién sirves? A la gente que te cae bien y tienes simpatía por ellos. Con los que tienes puntos de afinidad o por el contrario también a aquellos que nos provocan rechazo y no nos gusta su forma de ser (eso dentro de la iglesia).
  • ¿A quienes nos acercamos que no conocen al Señor? En primer lugar debemos hacerlo a la gente que tenemos más cerca pero también hemos de tener en consideración aquellos que la sociedad rechaza pero Dios quiere acercar.
  • ¿Vamos a imponer nuestro criterio a Dios? O vamos a aceptar el suyo: “Dios no hace acepción de personas”. Hechos 10:34.

2.2. ¿En qué tiempo?

  • 1ª Samuel 13: 8- 15.
  • Samuel había recibido la instrucción de Dios de que debía esperar a Samuel para celebrar el sacrificio.
  • El tiempo pasaba, el ejército se desanimó y empezaron a desertar y el enemigo parecía en posición de ataque inminente. Saúl se puso nervioso y ofreció holocausto a Dios, de forma contraria a la instrucción que había recibido.
  • Vs. 13 y 14: Tuvo que pagar un alto precio por querer hacer las cosas A SU MANERA.
  • Es Dios quién marca los tiempos y aunque nosotros queramos acelerar el reloj eso no va a cambiar sus planes, no vamos a torcer su voluntad con nuestras prisas. Cuantas veces oramos al Señor y le decimos AHORA.
  • Cuantas veces vamos delante de Dios como hizo Saúl, de prisa y corriendo, no somos capaces de esperar y obedecer.
  • Debemos pedir a Dios la sabiduría para hacer las cosas en el tiempo preciso: “Enséñame a contar los días de tal forma que traiga al corazón sabiduría” Salmo 90: 12.

2.3. ¿De qué forma?

  • Mateo 26: 47- 56.
  • Este discípulo pensó que hacía un servicio a Dios sacando la espada y atacando a los que venían a arrestar a Jesús (vs.51)
  • Esa no era la forma que Dios quería: vs. 52 y 53.
  • Vs. 56: Ante esta acción, para ellos incomprensible de Jesús (dejarse arrestar) todos huyeron. Estaban dispuestos a luchar por Dios pero no a ver cómo era apresado.
  • ¿Somos nosotros así también?
  • Lucas 14: 25- 35.
  • Esta es la forma de discipulado que quiere Jesús. Es una forma de compromiso al más alto nivel.
  • Vs. 26 y 27: Nuestro servicio a Dios no puede tener todos los condicionantes que le ponemos a menudo.
  • Vs. 33: Nada material debe ser primero en nuestra vida.
  • Vs. 25: Esto se lo dijo a una gran multitud porque sabía que muchos no estaban dispuestos a eso.
  • ¿Estamos nosotros dispuestos a este discipulado? O
  • ¿Queremos seguir a Dios A NUESTRA MANERA?
  1. 3.       Conclusión.
  • Debemos examinar nuestra vida: el impacto que tiene la palabra de Dios en mis hechos y pensamientos y en influjo de ello en los que nos rodean.
  • Puede ser que creamos que estamos sirviendo a Dios pero lo estamos haciendo a nuestra manera y no a la suya.
  • En esta semana tenemos una buena ocasión de hacerlo a la forma de Dios: cadena de oración.
  • Oración.

Tags: manera, servicio, quienes, tiempo, forma

Publicado por manuelsanchez @ 18:53  | Predicaciones
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Comentarios

Gracias Dios mio por hablarnos a tiempo y así poder examinarnos.... 

Publicado por Invitado
Martes, 20 de noviembre de 2012 | 17:04