domingo, 20 de febrero de 2011

 

EL GRAN MANDAMIENTO.”

1- Introducción:

  • Mateo 22: 34- 40.

  • Marcos 12: 28- 34.

  • Este texto nos narra como un fariseo se acerca a Jesús para hacerle una pregunta. El hombre era un fariseo que quería interpelar al Maestro para ratificar la superioridad de la enseñanza de los fariseos sobre los saduceos.

  • Anteriormente Jesús había callado a los saduceos (que no creían en la resurrección) que habían venido a preguntarle que pasaría con una mujer que se había casado con 7 hermanos, en el cielo a cuál de ellos pertenecería.

  • Los fariseos eran una secta judía que se distinguía por la importancia que le daban a la observancia de la ley y a la pureza ritual, siendo muy estrictos en su cumplimiento. Habían llegado a desarrollar a partir de la Torah 613 mandamientos diferentes (365 prohibiciones y 248 en positivo).

  • Jesús responde como buen maestro con una enseñanza muy breve y fácil de recordar por el auditorio: “amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.”

  • ¿A quién o qué amas? Todos tenemos algo en lo que depositamos nuestro amor y es lo más importante para nuestras vidas; ¿qué es lo más importante para ti? De la respuesta a esta pregunta dependen muchas cosas de nuestra vida.

  • Estos días al hilo de San Valentín se ha oído hablar mucho del amor, que si está en una parte del cerebro, que si tiene que ver con reacciones químicas, etc...alguien decía que un mundo cada vez más duro exteriormente una relación amorosa es uno de los últimos refugios que nos quedan. Si el depositario de ese amor es Dios tiene toda la razón del mundo.

  • El término que se emplea en estos textos para hablar de amor es “agapesis”. Se relaciona esta palabra con el amor incondicional que Dios tiene hacia nosotros y que nosotros debemos imitar.

  • Los autores bíblicos no emplearon las otras palabras que hay en griego para amor como son filia y eros. Aunque ágape no significa en sí ese amor si se empleaba en la época para definir el amor más alto o más puro.

  • Es importante destacar que “ágape” se empleó desde el principio de la iglesia y lo utilizamos todavía en la actualidad para describir las comidas de confraternidad en la iglesia. De esta misma palabra se derivan otros términos como “charitas” que se traduce como caridad.

  • Esto quiere decir que desde los orígenes de la iglesia el amor de Dios no era algo contemplativo y solamente en el ámbito de la trascendencia sino que tenía una connotación práctica que incluía una relación de amor hacia los que nos rodean.

  • 1ª Juan 3: 16. Nosotros conoceremos el amor cuando hayamos experimentado primero el amor que Dios ha tenido para nosotros. Ha enviado a su Hijo a morir en la cruz por nuestros pecados y así restaurar nuestra relación con Dios. En la medida que comprendemos ese amor que Dios tiene hacia nosotros y lo que implica en nuestra vida diaria podremos amar a Dios y amar también a los demás.

  • 1ª Juan 4: 19. Conocemos el amor porque Dios nos ha amado primero a nosotros.

2- Desarrollo:

  1.  
    1. Amar a Dios sobre todas las cosas.

  • Leer Deuteronomio 6: 1- 13.

  • Este capítulo viene a continuación del relato de los mandamientos dados por Dios a Moisés. Recordar que el Deuteronomio o segunda ley es un recordatorio de todo lo que Dios había transmitido a Moisés y que el pueblo debía recordar antes de entrar en la tierra prometida.

  • vs. 1 al 3: Dios recuerda al pueblo que debían someterse a los mandamientos que les había dado. Si lo hacían disfrutarían de “larga vida”, serían un pueblo numeroso y la prosperidad les acompañaría. Desde el principio Dios nos dice claramente lo que espera de nosotros y cuales van a ser las consecuencias tanto de la obediencia como de la desobediencia.

  • vs. 4: Este versículo se conoce como la Shema del hebreo “oír” y es la máxima declaración de fe de los judíos. Dios es el único Señor, el único dueño de nuestra vida y de nuestra devoción. Dios no puede compartir el primer lugar ni en nuestra vida ni en el pueblo de Israel. De esta verdad se derivan las enseñanzas posteriores.

  • vs. 5: Dios debe ser lo primero para nosotros. El centro de nuestra vida, en torno al cuál gravita nuestra existencia. No puede ocupar un lugar secundario ni ser algo accesorio.

  • Marcos 12: 30.

    a) Corazón (cardias): centro de la vida humana. Incluye: deseos, sentimientos, afectos, pasiones e impulsos. Jesús es el gran restaurador de nuestro corazón en todos estos aspectos.

    b) Alma (psyche): implica el aliento de vida, lo que da vida a la materia. Es lo que permanece cuando nuestro cuerpo muere.

    c) Mente (dianoias): Es el pensamiento racional. Este término no aparece en el texto hebreo porque en el pensamiento semítico estaba asociado al corazón y Marcos lo incluye porque en el pensamiento griego si había esa diferencia.

    d) Fuerzas (ischuos): Implica poder pero también habilidad y capacidad.

  • Es decir tenemos que amar a Dios con todo lo que tenemos y todo lo que somos.

  • vs. 6: La importancia de estas palabras era tal que se lo tenían que grabar en el corazón para no olvidarlas nunca.

  • vs. 7 al 9: Esta enseñanza debía ser recordada continuamente y enseñada a las nuevas generaciones. El pueblo de Israel lo llevó a tal extremo que se lo ataron a las manos literalmente (filacterias) y en sus casas (mezuzahs), aunque no era eso lo que Dios les estaba pidiendo sino que recordaran esta enseñanza trascendental para todos.

  • vs. 12: Dios buen conocedor del hombre, les recuerda que no se olviden que ha sido Él quién les ha sacado de Egipto y les ha dado una tierra buena en posesión. No olvidemos nosotros nunca que Dios nos ha regalado la salvación que es lo mayor a lo que podemos aspirar en la vida.

  • vs. 13: El pueblo de Israel debía servir “exclusivamente” a Dios y de la misma forma nosotros debemos servir a Dios con esa exclusividad. Ha pagado un precio muy alto por nuestra vida y le pertenece a Él, ¿o crees que te pertenece a ti?

  • ¿Es Dios lo primero para nosotros?

  • Cuando era pequeño mis profesores de la Escuela Dominical me explicaban esto de forma muy gráfica. Nuestra relación con Dios se puede resumir en tres dibujos.

    a) En mi corazón hay una silla en ella estoy subido yo y Dios está fuera. Representa una vida sin Dios.

    b) En mi corazón hay una silla y en ella estoy yo subido pero Dios está dentro del corazón. Representa una vida con Dios pero el que dirige mi vida sigo siendo yo.

    c) En mi corazón hay una silla y en ella está Dios y yo a un lado. Representa una vida donde Dios es lo primero.

  • ¿Con cuál de estos gráficos te sientes identificado?

  • Si Dios es lo primero para nosotros debe ser lo primero en:

    a) Nuestro tiempo: oración, lectura de la palabra, comunión con los hermanos.

    b) Nuestros recursos: dinero, habilidades, talentos y capacidades.

    c) Nuestros proyectos: sentimentales, vacaciones, profesionales, etc...

  • ¿Es Dios al que servimos con el primer lugar en nuestro tiempo, recursos y proyectos?

  1.  
    1. Amar al prójimo como a ti mismo.

  • Debemos tener un concepto correcto de nosotros. Romanos 12: 3. No debemos subestimarnos pero tampoco sobre-valorarnos.

  • Como leíamos al principio el amor a Dios se demuestra con el amor a los que nos rodean, recordemos el término ágape y el texto de 1ª de Juan 3: 17- 18. El amor es algo muy práctico.

  • 1ª Juan 4: 20. La relación con nuestros hermanos demuestra nuestro amor hacia Dios.

  • Lucas 10: 25- 37. El relato del buen samaritano nos muestra como debe ser el amor hacia nuestro prójimo.

  • Lucas 10: 27. El relato viene a colación de una pregunta similar a la que hemos leído en Marcos 12.

  • El relato nos cuenta de un hombre que es asaltado por un camino. Delante de él pasan tres personas. Un sacerdote, un levita y un samaritano. Los dos primeros pasan de largo y el tercero se preocupa por el herido y le ayuda en su necesidad.

  • vs. 37: “ ve y haz tú lo mismo.” Ese es el reto que el texto bíblico nos lanza a nosotros hoy en día.

  • Vivimos en tiempos de gran necesidad material y hay muchas personas necesitadas a nuestro alrededor. Nosotros podemos ayudarles en sus circunstancias difíciles. Es verdad que no podremos acabar con el paro ni con la pobreza mundial pero Dios nos llama a ayudar a los que nos rodean.

  • ¿Porqué no se pararon a socorrer al agredido ni el sacerdote ni el levita? Sin duda conocían la ley y el texto sobre el que estamos meditando en esta mañana.

    a) Tenían otras prioridades: llegaban tarde, no iban a permitir que les alteraran su plan.

    b) No sentían el problema ajeno como suyo propio.

  • ¿Vemos la necesidad a nuestro alrededor? En nuestros hermanos, amigos, conocidos, compañeros de trabajo o gente con quién nos encontramos.

  • Miremos a nuestro alrededor en la iglesia y ayudemos a aquellos que lo necesitan. Es poner en práctica el amor de Dios. Esta semana hemos recibido una petición de ayuda alimenticia, seamos generosos y estemos atentos, no seamos indiferentes.

  • Miremos a los demás como Dios quiere y ayudemos: compartiendo la salvación, ayudando en su necesidad.

  • También tenemos unos prójimos un tanto más lejanos: India, Perú, Bolivia, etc..

  • ve y haz tú lo mismo.”

  1.  

      Conclusión:

  • ¿Es Dios lo primero para ti? Si no lo es, reordena tu vida hoy mismo y ponle en primer lugar.

  • Ayudemos a los demás: en la iglesia (pide a Dios que te muestre a alguien en necesidad al que ayudar), en tu entorno (pide a Dios que te muestre alguien en necesidad en tu entorno) y pongamos en marcha nuestro amor al prójimo.

  • No permitamos que nuestro corazón se endurezca sino mostremos un corazón compasivo.

  • Oración.


Publicado por manuelsanchez @ 21:34  | Predicaciones
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Comentarios

que dios te bendiga sigues siendo especial y de bendicion de tu hermano postor rafael salguero

 

Publicado por Invitado
martes, 10 de mayo de 2011 | 16:45

que dios te bendiga sigues siendo especial y de bendicion de tu hermano pastor rafael salguero

Publicado por Invitado
martes, 10 de mayo de 2011 | 16:47