lunes, 27 de diciembre de 2010

Texto Bíblico: Lamentaciones 3:22-27 y 40

INTRODUCCION:

Estamos finalizando un año que ha sido muy difícil y complejo. No podemos pasar por alto el gran protagonismo que la crisis ha tenido, y como ésta ha afectado a personas, empresas e Instituciones de nuestro país. Ha sido un año lleno de incertidumbres, miedos, frustraciones, preocupaciones, decepciones, e incluso en algunos casos, hasta  desesperación; la economía de nuestro país atraviesa  momentos difíciles, el número de personas en paro está en un 20% del total de la población activa, el número de familias en las que todos sus miembros están en situación de desempleo supera el millón de familias.

Las instituciones están atravesando uno de sus peores momentos perdiendo cada día más la confianza de la ciudadanía. Las democracias siguen debilitándose y la especulación y la corrupción son las causas principales de su deterioro.

A todo esto, hay que añadir el clima de inseguridad y desconfianzas que existe a nivel internacional, y sumar todas aquellas circunstancias críticas y difíciles que experimentamos a nivel personal, familiar e incluso de iglesia.

A pesar de todas estas cosas, nos encontramos frente al horizonte de un nuevo año, es por ello, que vale la pena que este fin de año lo abordemos de la mejor manera.

Posiblemente estarás preguntándote ¿Cómo se puede terminar de la mejor manera, un año caótico, usando como referencia un pasaje que forma parte de un conjunto de lamentos que brotan de situaciones de sufrimiento, penas y dolor?

Hoy descubriremos eso mismo, que en medio de las situaciones difíciles, hay lugar para la Esperanza y la Confianza, y que precisamente la Esperanza y Confianza en Dios suponen la única alternativa sostenible.

INTRODUCCIÓN AL PASAJE BÍBLICO

La idea de sí mismos que los judíos tenían como pueblo escogido de Dios, les condujo al pensamiento erróneo de que solamente experimentarían en la vida cosas buenas. Se llenaron de autocomplacencia, fruto de esa mente exclusivista centrada demasiado en ellos mismos y olvidaron que los Pactos de Dios estaban sujetos a condiciones y que su razón de ser como pueblo era ser luz y salvación a todas las naciones.

Fue la decadencia moral del pueblo, producto de esa mente que piensa que lo tiene todo, que no tiene necesidad de cambiar y que se considera así misma el ombligo del mundo,  lo que le condujo a su ruina.

APLICACIÓN AL CONTEXTO ACTUAL

En cierto modo, hoy la sociedad occidental que supuestamente se considera y confiesa cristiana vive un episodio similar, muchos de nosotros pensábamos que la situación de bienestar que habíamos alcanzado era irreversible y que a partir de ese momento todo lo por venir eran cosas buenas, nos hemos olvidado de Dios, nos hemos centrado en nosotros mismos y hemos perdido el sentido de misión por el que estamos aquí, esto ha degenerado en relajación y decadencia moral nos ha llevado a una crisis seria y profunda, no solamente económica, sino también social y de confianza en las Instituciones y en la política.

En medio de esta lamentable situación pueden brotar pensamientos de Esperanza, al igual que en el libro de Lamentaciones, en medio del quebranto, dolor, sufrimiento y desesperación producto del pecado y la desobediencia, pueden brotar cánticos de esperanza y confianza.

Leer (Lamentaciones 3:21-27 y 40)

3:21 Pero algo viene a mi mente que me llena de Esperanza

Nuestra manera de pensar es importante, si a las circunstancias, que son coyunturales, hay que tenerlas en consideración por su importancia, mucho más hay que hacerlo respecto a la manera de pensar, ya que ésta es determinante en lo que afecta a nuestro estado de ánimo, a nuestras relaciones, a nuestra conducta o comportamiento y a la actitud con la que enfrentamos estos momentos difíciles.

¿Qué pensamientos vienen a tu mente en este fin de año?, ellos van a determinar tus sentimientos y emociones. Hemos de cuidar nuestros pensamientos, hoy vivimos en la generación de lo superficial, de lo estético, el culto al cuerpo y el valor de la imagen han desplazado el cuidado de la mente y del espíritu humano, de ahí la fragilidad de nuestra generación. (El síndrome del socavón, según Gordón Macdonalds en su libro “ponga en orden su mundo interior”). Hoy mucha gente sufre de más, debido a su manera de pensar y abordar los problemas de la vida. Creemos que pensando y centrando nuestra vida más en nosotros mismos seremos más felices, y es mentira, nuestra razón de ser y plenitud la alcanzamos en el otro, entendiendo como el otro, Dios y nuestro prójimo, de ahí el resumen de los mandamientos en dos “amarás a Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo”.

El procedimiento más seguro de hacernos más agradable la vida es hacerla agradable a los demás. Albert Guinon (dramaturgo francés)

El profeta describe esos pensamientos que le llenan de Esperanza:

I.- RECONCOMIENTO

1.- Que tu amor, Señor, no cesa.

2.- Que tu compasión no se agota.

3.- Que tu fidelidad se renueva cada día.

Y es por ello, que nosotros hemos permanecido y no hemos sido consumidos.

Lo que Dios es para nosotros es realmente determinante,es urgente y necesario volver a un estilo de vida donde Dios se constituya en el centro de la misma.

Dios nunca deja de amarnos, su compasión hacia nosotros es inagotable y su fidelidad es para siempre y cada día, y es que hay algo que Dios no puede hacer, ¿Cómo?, ¿No es todopoderoso?, si, pero él no puede negarse así mismo. (2ª Timoteo 2:13).

En palabras del Salmista Moisés (Salmo 90:1-2) “Señor, durante generaciones tú has sido nuestro refugio. Antes que se formasen los montes y la tierra y el mundo surgieran, desde siempre y para siempre tú eres Dios”.

Es evidente, según este pasaje de la Escritura, que Dios es Dios desde siempre y para siempre. No debemos olvidar eso. Él es eterno y no necesita de nada ni de nadie para ser. Y nosotros somos porque Él es. Él es eterno mientras que el mismo Salmo describe nuestra fragilidad y limitación. Con todo ello, no debemos perder de vista y dejar de reconocer que Dios es desde siempre, antes que nosotros, y para siempre, más allá de nosotros.

Su amor, compasión y fidelidad, son desde siempre (Romanos 5RollEyes y para siempre (Romanos 8:38 y 39).

No es lo que somos nosotros lo que nos llena de Esperanza, sino lo que Dios es para nosotros, lo que inspira la confianza necesaria para abordar cualquier situación que podamos vivir. 

II. CON ARREPENTIMIENTO.

3:42 Es básico que reconozcamos todos nuestros errores y nos arrepintamos por ellos.

3:40 Al terminar un año más, es necesario ESCUDRIÑAR y/o REVISAR nuestros caminos, es curioso, que a veces nos gustaría una cosa pero decidimos otra, y buscar de todo corazón a Dios.

La expresión “ESCUDRIÑAR” O “REVISAR”, nos quieren indicar que hemos de evaluarnos a la luz de su Palabra o del Pacto que hicimos con Él.

III. CON AGRADECIMIENTO.

El agradecimiento no forma parte de la cultura general, hoy en día, estamos más entrenados para reclamar que para agradecer. No quiero decir que esté mal reclamar nuestros derechos, pero es necesario también saber agradecer.

La Biblia relata como Jesús sanó a diez leprosos (Lucas 17:11-19), del total de los que fueron sanados, solo uno volvió para agradecerlo, es decir, sólo un 1%, a nivel estadístico, supo reconocer y agradecer el milagro.

Creemos que somos el resultado de nuestro trabajo y que tenemos derecho a todo lo bueno que nos sucede, de ahí la falta de gratitud a Dios y a nuestro prójimo. Ahora bien, cuando sucede algo que consideramos que no es tan bueno, entonces aparece Dios y el resto de la humanidad, para hacerles responsables de nuestras desdichas. Hemos de cambiar y ser Agradecidos, nos irá mucho mejor.

IV. CON DECISION.

Para que finalicemos un año en Esperanza es necesario tomar DECISIONES. Estas deben ir encaminadas a glorificar al Señor en todas las cosas. Hay que apostar por lo bueno y volvernos a ÉL, alzando nuestras oraciones al Señor y entregándole nuestra vida. (Ejercer no como dueños de todo, sino como Mayordomos y Administradores).

CONCLUSION:

Este es un tiempo de reconocimiento, de arrepentimiento, de agradecimiento y de decisión. ¿Qué decisión tomarás hoy? Espero que tomes la mejor y más grande: ¡DARLE TU VIDA AL SEÑOR!


Tags: fin de año, Esperanza, Confianza, Dios, Cristianismo

Publicado por carlosmartiroy @ 15:39  | Predicaciones
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios

EXCELENTE PREDICA NOS IMPULSA A SEGUIR CREYENDO Y ESPERANDO EN NUESTRO SEÑOR QUIEN ES EL TODO PODEROSO QUIEN TIENE LA ULTIMA PALABRA EN NUESTRAS VIDAS GRACIAS FELIZ AÑO NUEVO QUE DIOS LOS COLME DE MUCHAS Y GRANDES BENDICIONES

Publicado por Invitado
lunes, 31 de diciembre de 2012 | 4:41