Martes, 16 de junio de 2009

 

1ª SAMUEL 17: 1-58

 

Introducción

-         Dios prepara sus planes aún antes de que comencemos a descubrirlos.

-         Pasan cosas en nuestra vida y en la que nos rodean que podríamos creer que son casualidad o que por lo menos no tienen sentido.

-         Cosas que no encajan en nuestra forma de pensar.

-         A David le pasó exactamente eso.

-         En primer lugar vivía una doble paradoja.

-         Era el más pequeño de la casa de Isaí, pero había sido ungido secretamente como rey de Israel.

-         Era pastor de ovejas, pero Dios le había escogido como guía de hombres.

-         Era un joven inexperto, pero para Dios sería el rey conforme a su corazón.

-         Después de la unción de Samuel, había sucedido otro hecho singular, David había entrado al servicio de Saúl.

-         Era el músico que calmaba la angustia del rey, Dios comenzaba a cumplir sus promesas en él, pero todavía debía de suceder algo, que dejara claro que era Dios el que elegía a David.

-         ¿Cuál fue el gigante contra el que se enfrentó David?

1.     El gigante que luchó contra David.

-         Todos nosotros responderíamos que Goliat fue el gigante contra el que se enfrentó David.

-         Pero no es exactamente así. David tenía que enfrentar a un gigante mucho mayor.

-         Cuando David llegó al campamento que los israelitas habían levantado en el Valle de Ela, Israel estaba paralizada por el miedo a un paladín de los Filisteos llamado Goliat.

-         ¿Era ese el gigante al que tenía que enfrentarse David?

-         Al parecer su padre Isaí le había enviado para que sirviera a sus hermanos y les llevara comida.

-         Samuel nos introduce en el ambiente. Nos dice quien luchaba, los filisteos y los israelitas, después describe con detalle el poder y la fuerza del paladín de los filisteos, Goliat.

-         ¿Pero ese era el gigante al que se enfrentaba David?

-         Hasta el versículo 12 del capítulo 17 no aparece David, como si fuera el protagonista secundario de la historia.

-         El protagonista principal parecía Goliat, era fuerte y temible.

-         De David apenas nos dice que era hijo de un hombre mayor, que tenía siete hermanos.

-         No parece una presentación espectacular de David.

-         David obedeció a su padre, fue al encuentro de sus hermanos.

-         Nos dice la Biblia que David llegó al campamento en un momento crítico, cuando la batalla estaba a punto de comenzar. Se fue a la primera línea a observar lo que iba a suceder.

-         ¿A que gigantes tenía que enfrentarse David?

2.     Los gigantes de David.

-         El primer gigante al que se enfrenta David es al gigante de menosprecio.

-         Nos dice en el versículo 22 -29.

 22 Entonces David dejó su carga en manos del que guardaba el bagaje, y corrió al ejército; cuando llegó preguntó por sus hermanos, si estaban bien.

    23 Mientras hablaba con ellos, aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, llamado Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos diciendo las mismas palabras, y lo oyó David.

    24 Todos los hombres de Israel que veían a aquel hombre huían de su presencia y sentían gran temor.

    25 Y cada uno de los de Israel decía: «¿No habéis visto a aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. Al que lo venza, el rey le proporcionará grandes riquezas, le dará a su hija y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel».

    26 Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo:

    --¿Qué harán al hombre que venza a este filisteo y quite el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso[e] para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?

    27 El pueblo le repitió las mismas palabras, diciendo: «Así se hará al hombre que lo venza».

    28 Al oírlo hablar así con aquellos hombres, Eliab, su hermano mayor, se encendió en ira contra David y le dijo:

    --¿Para qué has descendido acá? ¿A quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón; has venido para ver la batalla.

    29 --¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar? --dijo David.

-         David preguntó que sucedía, porqué dejaban que Goliat insultara al ejército de Dios.

-         Su hermano mayor Eliab reprendió a David.

-         Era su hermano mayor, podía reprenderle.

-         Pero hizo algo más lo menospreció y lo juzgo.

-         ¿Para qué descendiste acá?

-         ¿Quién te dio vela en este entierro? Tu no estas en el sitio que te corresponde.

-         Eliaba sabía que David había sido ungido por Samuel, ya que el juez había reunido a todos los hijos, el primogénito a favor del benjamín.

-         El viejo Samuel había elegido al peor para el trabajo de rey.

-         Hasta el padre de David le había menospreciado. No sé acordó de él hasta el final, David no servía para nada.

-         Aquel joven se estaba metiendo en cosas de adultos.

-         La segunda acusación de Eliaba es la negligencia. ¿Con quién dejaste tus pocas ovejas?

-         Si no eres capaz de hacer lo fácil, porque te metes en cosas de las que no sabes.

-         El menosprecio y juicio eran evidentes.  Eliaba se creía superior y por eso podía juzgar las intenciones de David.

-         Por eso le llega a calificar. Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón tú has venido a observar la batalla.

-         Juzgado y condenado. Sé porque haces esto y lo haces con maldad.

-         El primer gigante con el que se encontró David fue con el menosprecio.

-         Cuando Dios nos llama a su servicio se levantan muchos gigantes que nos dicen ¿Tu quien eres?

-         Le pasó a Jesús. No es este el hijo del carpintero, no conocemos a su madre y sus hermanos.

-         ¿Qué hecho yo ahora?

-         No importa lo que hagas, el gigante del menosprecio, el juicio y la crítica se va a levanta contra ti cuando tu te decidas a servir a Dios.

-         David se alejó de su hermano.

-         Las palabras valientes de David recorrieron por el pueblo.

-         Donde los demás veían gigantes David veía incircuncisos que retaban al Dios todopoderoso.

-         Entonces apareció el segundo gigante al que se tenía que enfrentar David.

-         El gigante de la incredulidad.

-         Saúl llamó a David, el era el ungido de Dios, pero quería desanimar a David más que animarle.

-         Hacerle entrar en razón. Por eso dice del 33 al 39

33 —¡Cómo vas a pelear tú solo contra este filisteo! —replicó Saúl—. No eres más que un muchacho, mientras que él ha sido un guerrero toda la vida.
34 David le respondió:

   —A mí me toca cuidar el rebaño de mi padre. Cuando un león o un oso viene y se lleva una oveja del rebaño,35 yo lo persigo y lo golpeo hasta que suelta la presa. Y si el animal me ataca, lo sigo golpeando hasta matarlo.36 Si este siervo de Su Majestad ha matado leones y osos, lo mismo puede hacer con ese filisteo pagano, porque está desafiando al ejército del Dios viviente.37 El Señor, que me libró de las garras del león y del oso, también me librará del poder de ese filisteo.

   —Anda, pues —dijo Saúl—, y que el Señor te acompañe.
38 Luego Saúl vistió a David con su uniforme de campaña. Le entregó también un casco de bronce y le puso una coraza.39 David se ciñó la espada sobre la armadura e intentó caminar, pero no pudo porque no estaba acostumbrado.

   —No puedo andar con todo esto —le dijo a Saúl—; no estoy entrenado para ello.

-         ¿Cómo vas a pelearte tú contra ese filisteo?

-         El segundo gigante contra el que se enfrentaba David era la incredulidad.

-         Parecían lógicos y racionales los argumentos de Saúl.

-         Un muchacho contra un gigante, un pastor contra un soldado.

-         Lo que ocultaba Saúl en sus palabras era su propia cobardía.

-         Era Saúl el que tenía que enfrentarse a Goliat.

-         Nos dice la escritura que Saúl era el hombre más fuerte y alto de Israel.

-         Pero Saúl estaba acobardado.

-         David responde a la incredulidad de Saúl con su fe en Dios y en sus pequeños recursos.

-         He matado a leones y osos, lo mismo puedo hacer con este pagano

-         Si Dios me liberó de ellos también me librará de este filisteo.

-         Era un acto de fe. La incredulidad de Saúl le llevó a encorsetarle de armas inútiles para la lucha de la fe.

-         Saúl le ofrecía los mismos recursos que tenía Goliat. Armas de protección y de defensa, pero aquello solo le entorpecía.

-         El gigante de la incredulidad se resistía a dejar marchar a David con su pequeña fe, tenía que llenarse de razones, de defensas y armas pesadas.

-         Yo no puedo andar con esto.

-         ¿Cuántas veces la incredulidad de los demás o la nuestra propia nos paraliza?

-         Si te mueves, saldrán muchos que querrán pararte con cosas muy razonables.

-         Pero andamos por fe y no por vista.

-         No confiamos en nuestras fuerzas, lo hacemos en Dios.

-         David había vencido al segundo gigante, la incredulidad, pero ahora se enfrentaba al más peligroso.

-         ¿Era Goliat?

-         No, era el gigante del temor.

-         Cuando David se acercó a su problemas estos eran más grandes de lo que había calculado.

42 Le echó una mirada a David y, al darse cuenta de que era apenas un muchacho, trigueño y buen mozo, con desprecio43 le dijo:

   —¿Soy acaso un perro para que vengas a atacarme con palos?

   Y maldiciendo a David en *nombre de sus dioses,44 añadió:

   —¡Ven acá, que les voy a echar tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo!
45 David le contestó:

-         Cuando el enemigo nos echa una mirada se ríe de nosotros.

-         Si es Mario, que querrá ahora, cuantas veces le he derrotado pero no escarmienta. Será suficiente con asustarle un poco. Enfermedad, pobreza, desprecio.

-         ¿Cómo viene contra mí? Con un palito de fe y oración?

-         Ven acá.

-         El gigante del miedo y el temor era el tercero y más fuerte con el que se encontraba David, ¿Cómo lo derrotó?

3.     Vengo en nombre del Dios vivo.

-         Nos dice el versículo 45.

45 David le contestó:

   —Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor *Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado.46 Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel.47 Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos.

Tags: Iglesia evangélica, madrid, españa

Publicado por marioescobargolderos @ 16:42
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Comentarios
ChicaChicaChicaChicaFlash
Publicado por Invitado
S?bado, 22 de agosto de 2009 | 14:42

NO ESTA TERMINADO, PON LO QUE FALTA X FAVOR

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 08 de agosto de 2012 | 12:45